La renovación de las pólizas de seguros de impago del alquiler, que aumentó notablemente con motivo de la pandemia, ha comenzado a frenarse, según alerta OESA, que cifra la bajada en un 10% de media.

El problema es que el aumento de alquileres sin protección unido a la finalización de los ERTE y ayudas a los autónomos en febrero; además de los efectos de la cuesta de enero tendrá un efecto perverso en el aumento de la morosidad en el primer trimestre del próximo año, según OESA.

Para evitarlo, OESA incide a propietarios, profesionales inmobiliarios y grandes tenedores en la necesidad de incorporar Seguros de Impago de Alquiler en los nuevos contratos, así como en su renovación periódica.

Evolución del seguro de impago del alquiler

La pandemia impulsó fuertemente la renovación de seguros de impago del alquiler en España, así como la incorporación de pólizas en contratos que ya estaban vigentes. Una tendencia que está comenzando a remitir ligeramente por la relajación de algunos propietarios, con el consiguiente peligro de aumento de la morosidad.

En este sentido, desde OESA se explica que cuando se eliminan los seguros de impago con la consiguiente cobertura jurídica las incidencias aumentan. Se demoran más los pagos. Así como el tiempo que trascurre antes de dejar la vivienda. También se observa que cuando el arrendatario sabe que existe seguro de impago, la resolución del conflicto se acelera. Ya sea con el pago o la salida del inquilino sin necesidad de presentar demanda. La razón se debe al efecto disuasorio que demuestran tener los Seguros de Impago.

OESA también recuerda que la renovación del seguro es igualmente fundamental porque la pandemia ha aumentado la siniestralidad en los alquileres de larga duración. Cada vez se producen más impagos en alquileres de dos o tres años, por problemas laborales de los inquilinos.

Más seguros de impago del alquiler y menos morosidad

La morosidad del alquiler ha sido, de hecho, un termómetro de la evolución de pandemia en España desde su arranque, según se explica desde OESA. En la Jornada del Observatorio que se realizó virtualmente en mayo de 2020 se cifró dicha siniestralidad en ese momento en una media del 15 por ciento, con picos de hasta el 20% en función de las zonas o tipología de viviendas más conflictivas.

Desde entonces dicha siniestralidad ha ido reduciéndose, aunque más lentamente de lo esperado debido a que la crisis sanitaria se ha extendido más de lo previsto, hasta el 8 por ciento antes del verano, sólo 3 puntos por encima de los valores prepandemia. Esta tendencia se podría invertir en la primera parte del próximo año para volver al 10 por ciento.

Concienciación de profesionales inmobiliarios, tenedores y propietarios

OESA también lanza cuatro prioridades fundamentales para el mercado en los próximos meses:

  • Incrementar la información del sector asegurador y mediador sobre los peligros de no renovar las pólizas.
  • Seguir mejorando la gestión del alquiler con mayor intervención de profesionales inmobiliarios. Un colectivo muy sensibilizado con los seguros del alquiler, aunque el propietario debe de exigir siempre la incorporación de una póliza de impago en los contratos.
  • Continuar concienciando a los grandes tenedores de la importancia del Seguro de Impago con estrategias personalizadas.
  • Respecto a los propietarios que realizan sus operaciones sin la intervención de un profesional inmobiliario, se les aconseja que recurran a los comparadores de seguro líderes del mercado que les ayudarán a elegir las mejores opciones.

 

 

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