Las sociedades con carteras importantes de viviendas en alquiler o grandes tendedores están aumentando su presencia en el mercado por los efectos de la pandemia, según el análisis del Observatorio Español del Seguro del Alquiler (OESA). Dicha participación se está incrementando tanto en la gestión de promociones, un 7% en 2020 que se puede triplicar hasta en dos años, como en la construcción de vivienda nueva.

Según el Observatorio, «los corredores de seguros de Impago del Alquiler se han convertidos en aliados estratégicos muy eficaces de los grandes tenedores en esta expansión, pues le permiten reducir al máximo la siniestralidad, mejorar la gestión global de sus parques de viviendas, con el consiguiente aumento de rentabilidad».

Las principales razones son, según el presidente de OESA, Javier Íscar, que: “está creciendo la demanda de un nuevo y moderno concepto de viviendas más funcionales, eficientes y sostenibles, pero más deprisa en régimen de alquiler que en compra por la incertidumbre generalizada creada por la pandemia y también el impulso de la movilidad”. Un aumento de la demanda del arrendamiento que unido a las nuevas herramientas que tienen los promotores o grandes tenedores para gestionar y rentabilizar sus viviendas, fundamentalmente la gestión de los corredores de seguros de impago del alquiler, hacen muy interesante en España el construir para alquilar, Build to rent”, tanto en el medio, como en el largo plazo.

Así lo explica Javier Íscar: “construir para alquilar cada vez resulta más rentable, en primer lugar porque la demanda es creciente y también porque la gestión de los corredores de seguros de impago permite minimizar el riesgo al máximo, con el consiguiente aumento de rentabilidad”. Además, para los inquilinos la figura del propietario institucional resulta cada vez más interesante, pues sigue profesionalizando y mejorando la oferta de un sector excesivamente dependiente del pequeño arrendador.

Además, el papel del corredor de seguros está siendo «determinante en este proceso y se fortalecerá para facilitar al máximo la gestión de los parques de vivienda en alquiler, mejorando los ratios de rentabilidad, según se pronostica desde OESA. En primer lugar porque facilita a los grandes tenedores la máxima rapidez en la elección del mejor inquilino con respecto a la competencia, sólo 24 horas. También porque permite ajustar la prima a pagar al máximo, en la medida que es capaz de articular un minucioso plan de contingencias de siniestros. Es decir, gestión de los tiempos de negociación extra judicial o, llegado el caso, judicial. Ajuste de la prima que sólo el corredor puede incrementar por la negociación global del número de pólizas, además de mejorar las coberturas».

Y concluye que el incremento de arrendadores institucionales también evita procesos especulativos, subidas ajenas al mercado y la proliferación de alquileres no declarados a Hacienda o realizados en paralelo. Además, los inquilinos pueden  agotar el periodo de permanencia en la vivienda de hasta siete años que permite la Ley, generando mayor estabilidad al mercado.